Cuando camino por el mundo, puedo ver la realidad, todo va contra corriente, no te puedo encontrar.
Mi alma sufre y llora, y yo me pregunto: ¿En dónde estás? ¿En dónde te puedo encontrar?
Me han dicho, que Tú eres el único, Dios y Señor,que me puedes ayudar, a encontrar esa corriente, que es el torrente de tu manantíal, que da la vida y enzeña a caminar.
En este mundo contigo quiero ir, y poder solucionar lo que parece que perdido está, Señor, ¿En dónde estás?
Mi alma sufre y llora, y yo me pregunto: ¿En dónde estás? ¿En dónde te puedo encontrar? Señor, ¿En dónde estás?
Oración/Poema escrito por: Maria Graciela Balcorta Cuevas (México)
Oración A Santa Teresita Del Niño Jesus Por Los Sacerdotes
Santa Teresita del Niño Jesús, hoy alabo a Dios por las gracias que manifestó en ti, y te doy las gracias por haberle correspondido hasta el grado de convertirte en una gran santa.
Hoy también te quiero pedir por (Nombre Del Sacerdote) de ti aprendí a amar a los sacerdotes y a apreciar lo difícil que es su tarea, si tratan de hacerlo por sus propias fuerzas.
Te encomiendo en todo momento a este sacerdote que ha dedicado su vida a Dios y te pido que lo ayudes a vencer todos los obstáculos que él pudiera encontrar en su camino.
Ayúdalo en los momentos de tentación, ayúdalo a vencerlos en el instante. Enséñalo a amar a Dios como tu lo amas. Ayúdalo a ser un sacerdote santo y fiel, ayúdalo a ser un gran confesor.
Ven,ven,ven, no me importan tus pecados , no me importa tu debilidad, eres frágil y te amo así tal cual y te quiero ayudar.
Nadie en el mundo te ama tanto como yo a ti, mi corazón entristecido esta, pues tu no me quieres aceptar.
Por més que te llamo no me quieres escuchar,
ven querido amigo y dejate amar y consolar, pues no hay amor mas grande, que el que da la vida por los demas.
Déjate llevar hacia la claridad, pues tus sufrimientos yo los he de llevar, si tu me escuchas y te dejas amar, no me rechaces te amo y te quiero salvar.
Esto te dice tu amigo Jesús, tu amigo Jesús, tu amigo Jesús.
Ven! Ven! Ven!
Oración/Poema escrito por: Maria Graciela Balcorta Cuevas (México)