Guía: El ángel del Señor anunció a María. Todos: Y concibió por obra del Espíritu Santo.
(Se reza un Ave María)
Guía: He aquí la esclava del Señor. Todos: Hágase en mí según tu palabra.
(Se reza un Ave María)
Guía: El Verbo se hizo carne. Todos: Y habitó entre nosotros.
(Se reza un Ave María)
Guía: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios..
Todos: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
Amén!
Oremos:
Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que hemos conocido por el anuncio del ángel la Encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y cruz, a la gloria de la resurrección.
Cuando os sintáis solos o faltos de protección o queráis que vuestros actos o determinadas cuestiones estén guíados y protegidas del bien.
En caso de perdidas y extravíos o custodia y defensa de las cosas de los niños.
(oración)
¡Oh, Ángel benignísimo de mi guarda, tutor mío!
Maestro, Guía, defensor, consejero y fidelísimo amigo mío, a quien estoy encomendado por la bondad del Señor desde el punto en que nací, hasta la postrera hora de mi vida, ¡cuanta reverencia os debo, sabiendo que estáis presente donde estoy!
¡Y con cuanta devoción os debo servir, por el amor que miráis por mi! ¡Y que gran confianza debo tener teniéndoos a mi lado, para mi defensa!
Pues, enséñame Ángel santo, amparadme y guiadme, por el camino derecho y seguro a esa santa ciudad y no permitáis que yo haga en vuestra presencia cosa que os ofenda y que no me atreviera a hacer sin vergüenza delante de otro hombre como yo; representad mis deseos y miseria al Señor, alcanzadme el remedio de ellas, en la infinita bondad.
Amén!
(se reza un Padre Nuestro)
Se recomienda usar una medalla del Santo Ángel de la Guarda durante el rezo de esta oración.
Señor San Rafael mío, a vos llego con alegría y contento para que me remedies esta necesidad mía antes de los 21 días, y para que me acompañes y guíes como acompañante y guiaste al joven Tobías.
(Se reza un padrenuestro y un Avemaría, el primer día, dos al segundo y así sucesivamente aumentando uno todos los días.)
¡Oh fidelísimo compañero y custodio mío!
Destinado por la Divina Providencia para mi guardia tutelar, protector y defensor mío, que nunca te apartes de mi lado, y gracias te daré yo por la fidelidad y el amor que me profesas y por los muchos beneficios que a cada instante estoy recibiendo de ti; tú velas sobre mi, cuando estoy durmiendo, cuando estoy triste tu me consuelas, cuando estoy desmayado me alimentas, tu apartas de mi lado los peligros presentes y me enseñas a precaver los futuros, me desvías de los malos y me inclinas a los buenos, y me reconcilias con Dios y mucho tiempo hace que estaría ardiendo en el infierno si con tus ruegos y gemidos no hubieran detenido la ira el Señor, suplícote no me desampares en las cosas adversas, modérame en las prosperidades, líbrame de los peligros y ayúdame en las tentaciones para no dejarme vencer jamás y lleva ante el acatamiento de Dios mis oraciones y todas mis obras buenas, consiguiendo que de esta vida sea trasladada mi alma en gracia de Jesús, María y José, Joaquín y Ana.
Amén
Este santo es uno de los tantos médicos que poseen en el espacio. Invóquenlo como espíritu de alto grado de perfección y tendrá usted derecho a recibir la ayuda de el. (Se reza una Salve a Nuestra Señora de las Mercedes y un Padre Nuestro y Ave María a las Animas.)