Señor, que tu infinita bondad nos consuele en el dolor de esta muerte inesperada e ilumine nuestra pena, con la firme confianza de que nuestro/a hermano/a (Nombrar a la persona) vive ya feliz en tu compañía.
Oración De Arrepentimiento Por Haber Destruido Una Vida
Ofensas contra el Quinto mandamiento:
Padre Celestial, Dios Todopoderoso. Me humillo ante tu Presencia.
Padre de la vida, Padre de todos los espíritus. He pecado contra ti, he quebrantado tu mandamiento que dice: "No matarás".
Me arrepiento de mi crimen, admito mi culpabilidad y te pido que me perdones. Tú has dicho ojo por ojo, diente por diente y vida por vida [ Levíticos 24:17-21 ]; si tú miras mis iniquidades me perderé para siempre, pero contigo se encuentra misericordia y amor [ Salmo 130:2-3 ].
Señor ten piedad de mí, un pecador. Señor tú has designado el arrepentimiento para el perdón de pecados, tú has dado poder a tu Iglesia para perdonar los pecados. Prometo confesar mis pecados a un Sacerdote Católico y te pido que sanes las heridas de mi alma.
Sáname Oh señor, purifícame de todas mis iniquidades. Sangre Preciosa de Jesús cúbreme; he vertido sangre humana, he destruido la vida y tú eres vida, ahora te pido señor por el poder de tu sangre preciosa que me perdones y me liberes de mis iniquidades.
Bendita Madre María, Madre de todos los vivientes, Madre de la de la vida, soy tu hijo, perdona mis pecados y ruega por mí, llévame al refugio de tu Inmaculado Corazón y ayúdame a vivir los mandamientos de Dios.
Madre María tú eres la madre de ese ser humano que yo he rechazado, yo te lo confío a ti y a tu Hijo mi Señor Jesucristo. Ruega por nosotros O Madre Santa de Dios para que podamos ser dignos de las promesas de Cristo.
Señor, te encomendamos el alma de tu siervo(a) (mencione el nombre de la persona) y te suplicamos, Cristo Jesús, Salvador del mundo, que no le niegues la entrada en el regazo de tus patriarcas, ya que por ella bajaste misericordiosamente del cielo a la tierra.
Reconócelo(a), Señor, como criatura tuya; no creada por dioses extraños, sino por ti, único Dios vivo y verdadero, porque no hay otro Dios fuera de Ti ni nadie que produzca tus obras.
Llena, Señor, de alegría su alma en tu presencia y no te acuerdes de sus pecados pasados ni de los excesos a que la llevó el ímpetu o ardor de la concupiscencia.
Porque, aunque haya pecado, jamás negó al Padre, ni al Hijo, ni al Espíritu Santo; antes bien, creyó, fue celoso de la honra de Dios y adoró fielmente al Dios que lo hizo todo.
Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el Purgatorio.
Oh Jesús, que amaste a los tuyos con gran predilección, escucha la súplica que te hacemos, y por tu misericordia concede a aquellos que Tú te has llevado de nuestro hogar el gozar del eterno descanso en el seno de tu infinito amor.
Concédeles, Señor, el descanso eterno y que les ilumine tu luz perpetua.
Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz.