Dios Todopoderoso y eterno, que concediste a santa Verónica Giuliani la gracia de llevar en su cuerpo los signos de tu pasión redentora, te pedimos que a ejemplo suyo, completemos en nuestro cuerpo el sacrificio supremo del Hijo hecho hombre.
Por Jesucristo Nuestro Señor!
Amén!
La estigmatizada:
Nace en Mercatello, provincia de Urbino, Italia el 27 de diciembre de 1660.
Era la última de 7 hermanas y fue bautizada como Ursula. A los cuatro años perdió a su madre y su padre, que era intendente general de Hacienda la llevó a Plasencia. Cuatro de sus hermanas se hacen clarisas y ella a los 17 años ingresa también como capuchina en Castello.
En 1694 es maestra de novicias y tiene la primera visión mística: un cáliz. Más tarde ve las heridas del costado de Cristo y finalmente las otras heridas de la crucifixión de Jesús. Ella recibe los estigmas, sufriendo particularmente los dolores de la corona de espinas.
Fue objeto de la más dura oposición de los incrédulos y racionalistas. También dentro de la Iglesia, es atacada por los estigmas y es acusada de mentirosa y apartada de su cargo de maestra de novicias. Tras pasar esta prueba es abadesa.
Muere en 1717. Fue canonizada por Gregorio XVI en 1839
Patrona:
De la ciudad de Mercatello (donde nació) y de Castello (donde vivió).
Protectora:
Es invocada en las enfermedades eruptivas por las dolorosas llagas que sufrió en vida.
Identificativo principal:
Con el hábito de capuchinas, una corona de espinas, los estigmas en las manos y un crucifijo (por su identificación con la Pasión).
Identificativo secundario:
Tiene en su mano derecha un corazón ( el amor de Cristo que murió por nosotros en la cruz)
Oh Dios, que diste a San peregrino un ángel como compañero, la Madre de Dios como su maestra, y Jesús como médico para su enfermedad; te suplicamos nos concedas por los méritos de este Santo, que mientras vivamos en este mundo amemos intensamente a nuestro Angel de la Guarda, a la Virgen Santísima, y a nuestro Salvador, y luego en el Cielo les bendigamos para siempre.
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor!
Amén!
¡San Peregrino, ruega por nosotros!
(Padre nuestro) (Ave María) (Gloria)
Festividad: 1 de Mayo - (Patrón de los enfermos de Cáncer y SIDA)
Fecha de Canonización: 1726 por Benedicto XIII Nacionalidad: Italiana
Nacido de familia acomodada. Pasó una juventud mundana, y participó activamente en la política de su país. Tuvo al comienzo una fuerte postura anticatólica. Sin embargo, durante una rebelión popular, él golpeó al embajador papal de paz, el Santo Philip Benizi. El Santo Philip con calma giró la otra mejilla, rezó por la juventud, y Peregrino se convirtió.
Cuenta la tradición que él recibió una visión de Nuestra Señora en la que le dijo ir a Siena, Italia, y allí unirse a la Orden de los Frailes Servitas. Después de una empeñosa educación teológica y su ordenación, la orden lo asignó a cumplir labores a su ciudad natal.
Él sirvió y trabajó ahí tanto como le fue posible, en el silencio completo, en la soledad, y con el asombroso ofrecimiento penitente de no sentarse durante 30 años. Lo conocían como un ferviente predicador, un orador excelente, y como confesor era conocido como el más apacible y comprensivo.
Fue fundador de una casa de la orden de los servitas en Forli, Italia.
Ahí se descubrió que padeciía de cáncer. Un cáncer que se extendía en todo su pie. Peregrino fue programado para una amputación. La noche antes de la operación, él se la pasó en oración; aquella noche recibió una visión de Cristo que lo curó con un toque. La mañana siguiente, Peregrino fue encontrado completamente curado.
¡Señor, ten piedad de nosotros! ¡Cristo, ten piedad de nosotros! ¡Señor, ten piedad de nosotros! ¡Cristo, óyenos! ¡Cristo, escúchanos!
¡Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros! ¡Dios Hijo Redentor del Mundo, ten piedad de nosotros! ¡Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros!
¡Santa Trinidad que eres un solo Dios, ten piedad de nosotros! ¡Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros! ¡Madre de los Dolores, ruega por nosotros! ¡Salud de los enfermos, ruega por nosotros! ¡Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros!
¡San Peregrino, ruega por nosotros! ¡Convertido en las oraciones de San Felipe, ruega por nosotros! ¡Afligido por la enfermedad del cáncer, ruega por nosotros! ¡Sanado por la mano desclavada de Jesús crucificado, ruega por nosotros! ¡Tú que convertiste a los pecadores más endurecidos con la oración y el ayuno, ruega por nosotros! ¡Tú que recibiste los favores que le pediste a Dios, ruega por nosotros! ¡Tú que pusiste toda tu confianza en la oración, ruega por nosotros! ¡Tú que fuiste muy austero en la penitencia, ruega por nosotros! ¡Paciente en los sufrimientos, ruega por nosotros! ¡El más humilde en el sacerdocio, ruega por nosotros! ¡El más bondadoso de los afligidos, ruega por nosotros! ¡El más devoto de la Pasión de Cristo y los dolores de María, ruega por nosotros! ¡Víctima con Jesús y María por la salvación de las almas, ruega por nosotros! ¡Hacedor de milagros a los enfermos, ruega por nosotros! ¡Esperanza en los casos de enfermos incurables, ruega por nosotros! ¡Patrono universal de los enfermos de cáncer y de los que padecen llagas incurables, ruega por nosotros! ¡Gloria de la Orden de los Siervos de María, ruega por nosotros!
¡Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros!
(Repetir 3 veces)Ruega por nosotros, Oh glorioso San Peregrino, para que alcancemos las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Amén!
Festividad: 1 de Mayo - (Patrón de los enfermos de Cáncer y SIDA)
Fecha de Canonización: 1726 por Benedicto XIII Nacionalidad: Italiana
Nacido de familia acomodada. Pasó una juventud mundana, y participó activamente en la política de su país. Tuvo al comienzo una fuerte postura anticatólica. Sin embargo, durante una rebelión popular, él golpeó al embajador papal de paz, el Santo Philip Benizi. El Santo Philip con calma giró la otra mejilla, rezó por la juventud, y Peregrino se convirtió.
Cuenta la tradición que él recibió una visión de Nuestra Señora en la que le dijo ir a Siena, Italia, y allí unirse a la Orden de los Frailes Servitas. Después de una empeñosa educación teológica y su ordenación, la orden lo asignó a cumplir labores a su ciudad natal.
Él sirvió y trabajó ahí tanto como le fue posible, en el silencio completo, en la soledad, y con el asombroso ofrecimiento penitente de no sentarse durante 30 años. Lo conocían como un ferviente predicador, un orador excelente, y como confesor era conocido como el más apacible y comprensivo.
Fue fundador de una casa de la orden de los servitas en Forli, Italia.
Ahí se descubrió que padeciía de cáncer. Un cáncer que se extendía en todo su pie. Peregrino fue programado para una amputación. La noche antes de la operación, él se la pasó en oración; aquella noche recibió una visión de Cristo que lo curó con un toque. La mañana siguiente, Peregrino fue encontrado completamente curado.
San Peregrino, humilde servidor del Señor y de Santa María, ven en mi ayuda y sosténme en mi debilidad. La enfermedad invade mi cuerpo y hace la vida incierta, la tristeza empaña mi corazón y mi fe desfallece. Por tus súplicas, alcánzame una fe viva, y una esperanza firme, a fin de que Dios tenga compasión de mí, me libre de todo mal, sane mi cuerpo y se cumpla su voluntad en mí.
Que en su ternura, sea fortalecido, en las pruebas y angustias que él me llame a vivir para ser siempre testimonio de su presencia en mi vida.
¡Oh San Peregrino, mi hermano en la fe, sé mi protector y ruega por mí a Dios, Nuestro Señor, el Buen Pastor, a fin de que me conduzca un día a su morada de paz y de alegría, donde celebraré su amor, por los siglos de los siglos!
Amén!
¡San Peregrino, ruega por nosotros!
(Padre nuestro) (Ave María) (Gloria)
Festividad: 1 de Mayo - (Patrón de los enfermos de Cáncer y SIDA)
Fecha de Canonización: 1726 por Benedicto XIII Nacionalidad: Italiana
Nacido de familia acomodada. Pasó una juventud mundana, y participó activamente en la política de su país. Tuvo al comienzo una fuerte postura anticatólica. Sin embargo, durante una rebelión popular, él golpeó al embajador papal de paz, el Santo Philip Benizi. El Santo Philip con calma giró la otra mejilla, rezó por la juventud, y Peregrino se convirtió.
Cuenta la tradición que él recibió una visión de Nuestra Señora en la que le dijo ir a Siena, Italia, y allí unirse a la Orden de los Frailes Servitas. Después de una empeñosa educación teológica y su ordenación, la orden lo asignó a cumplir labores a su ciudad natal.
Él sirvió y trabajó ahí tanto como le fue posible, en el silencio completo, en la soledad, y con el asombroso ofrecimiento penitente de no sentarse durante 30 años. Lo conocían como un ferviente predicador, un orador excelente, y como confesor era conocido como el más apacible y comprensivo.
Fue fundador de una casa de la orden de los servitas en Forli, Italia.
Ahí se descubrió que padeciía de cáncer. Un cáncer que se extendía en todo su pie. Peregrino fue programado para una amputación. La noche antes de la operación, él se la pasó en oración; aquella noche recibió una visión de Cristo que lo curó con un toque. La mañana siguiente, Peregrino fue encontrado completamente curado.