¡Oh Dios mío, trinidad adorable, ayúdame a olvidarme por entero para establecerme en ti!
¡Oh mi Cristo amado, crucificado por amor! Siento mi impotencia y te pido que me revistas de ti mismo, que identifiques mi alma con todos lo movimientos de tu alma; que me sustituyas, para que mi vida no sea más que una irradiación de tu propia vida. Ven a mí como adorador, como reparador y como salvador.
¡Oh fuego consumidor, Espíritu de amor! Ven a mí, para que se haga en mi alma una como encarnación del Verbo; que yo sea para él una humanidad sobreañadida en la que él renueve todo su misterio.
Y tú, ¡oh Padre!, inclínate sobre tu criatura; no veas en ella más que a tu amado en el que has puesto todas tus complacencias.
¡Oh mis tres, mi todo, mi dicha, soledad infinita, inmensidad en que me pierdo! Me entrego a vos como una presa; sepultaos en mi para que yo me sepulte en vos, en espera de ir a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas.
Amén!
Festividad: 8 De Noviembre
Resumén:
Isabel Catez Rolland nació en Bourges, Francia, el 18-7-1880. El 2 de enero de 1901, a los 21 años de edad, ingresó en el convento carmelitano de Dijón, con el nombre de Sor Isabel de la Trinidad y con el propósito de ser "Alabanza de gloria de la Santísima Trinidad" y crecer de día en día "en la carrera del amor a los Tres".
Falleció el l 9-11-1906 a causa de una úlcera de estómago. Fue beatificada por Juan Pablo II el 25-11-1984.
"La Trinidad: aquí está nuestra morada, nuestro hogar, la casa paterna de la que jamás debemos salir... Me parece que he encontrado mi cielo en la tierra, puesto que el cielo es Dios y Dios está en mi alma. El día que comprendí eso todo se iluminó para mí."
Oración De San Francisco De Asís A La Santísima Trinidad
Tú eres santo, Señor Dios único, que haces maravillas. Tú eres fuerte, tú eres grande, tú eres altísimo. Tú eres rey omnipotente, tú eres Padre santo, Rey del cielo y de la tierra. Tú eres trino y uno, Señor Dios, todo bien. Tú eres el bien, todo bien, sumo bien, Señor Dios, vivo y verdadero. Tú eres caridad y amor, tú eres sabiduría. Tú eres humildad, tú eres paciencia, tú eres seguridad. Tú eres quietud, tú eres gozo y alegría. Tú eres justicia y templanza. Tú eres todas nuestras riquezas a satisfacción. Tú eres hermosura, tú eres mansedumbre. Tú eres protector, tú eres custodio y defensor. Tú eres fortaleza, tú eres refrigerio. Tú eres esperanza nuestra, tú eres fe nuestra. Tú eres la gran dulzura nuestra. Tú eres la vida eterna nuestra, grande y admirable Señor, Dios omnipotente, misericordioso salvador.
Oh, Espíritu Santo, dulce huésped de mi alma, apiadaos de mis miserias, sacadme del error y concededme el perdón de mis faltas.
Oh, Espíritu del Padre y del Hijo, haced con vuestra gracia que pueda siempre decir de todo corazón: "¡Hágase Señor tu santa voluntad!"
Espíritu de Sabiduría, reinad en todos mis pensamientos, palabras y obras, desde ahora hasta la hora de mi muerte.
Espíritu de Entendimiento; iluminadme y enseñadme.
Espíritu de Consejo; suplid mi falta de experiencia.
Espíritu de Ciencia; libradme de mi ignorancia.
Espíritu de Fortaleza; hacedme fuerte en el servicio de Dios; dadme valor para proceder en todo con bondad y benevolencia, con dulzura y fidelidad, con paciencia y amor, con alegría y magnanimidad.
Espíritu de Piedad; hacedme íntimo en mis relaciones con Dios.
Espíritu de Temor de Dios; líbrame de todo mal.
Espíritu de Paz; dadme vuestra Paz.
Espíritu de Santidad, adornad con las celestiales virtudes de pureza el templo de mi alma y preservadla de la mancha del pecado.
Ven, Espíritu Santo, Y envía desde el Cielo, Un rayo de tu luz, Ven, Padre de los pobres, Ven a darnos tus dones, Ven a darnos tu luz.
Consolador lleno de bondad, Dulce huésped del alma, Suave alivio para el hombre, Descanso en el trabajo, Templanza en las pasiones, Alegría en nuestro llanto.
Penetra con tu santa luz, En lo más íntimo, Del corazón de tus fieles, Sin tu ayuda divina, No hay nada en el hombre, Nada que sea inocente.